ACCIÓN DIAGONAL | La importancia de llamarse Ernesto

El pasado sábado 15 de agosto María Inés Castagnino, especialista en Literatura Inglesa, UBA dictó este interesante taller, en donde se vieron cuestiones esenciales de la época victoriana (siglo XIX, Inglaterra) y de la obra de Oscar Wilde en ese contexto, para luego poder establecer conexiones y puntos de contacto con las obras exhibidas en la muestra “The importance of being… Panorama de arte en Bélgica a través de la obra de 40 artistas”.

Les dejamos la crónica que María Inés escribió sobre esta experiencia.

¡Que la disfruten!

ACCION-DIAGONAL

Cuatro visitas al MACBA para una acción diagonal

 Visita 1: la propuesta

La propuesta provino de la dirección del área de Educación y Extensión Cultural del Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, a mediados de junio: en julio se inauguraba una importante exhibición de arte contemporáneo belga, llamada  “The importance of being…” (“La importancia de ser…”) en clara alusión a la obra teatral La importancia de ser Ernesto; y el museo veía la ocasión apropiada para abrir sus puertas a la literatura. La propuesta era la de incluir, en el amplio programa de actividades paralelas ofrecido por el museo, alguna – charla, debate, taller – que pusiera en relación las obras de la muestra en cuestión con la comedia de Oscar Wilde. Después de un breve recorrido por correo electrónico, la propuesta llegó a mi casilla. Me pareció atractivo el desafío de efectuar un cruce de esas características; y, amparada en el hecho de que hace ya muchos años que me dedico a la literatura de Inglaterra e Irlanda, y he trabajado bastante sobre Oscar Wilde, me sentí capaz de encarar la parte correspondiente al arte contemporáneo, en la que ciertamente soy mucho menos versada.

Así fue como a pocos días me encontré visitando las oficinas del museo, muy atractivas con su plan abierto, sus grandes ventanales y su personal femenino entusiasta, para conversar en esa ocasión con Pía Landro y Mariana Ferrari. Además de entablar conmigo una conversación estimulante, ellas me señalaron una vía de ingreso a la cuestión al ponerme en conocimiento de la página web de la muestra, donde la curadora Sara Alonso suscribe unas palabras muy interesantes acerca de su elección del título. A la vez, ver las instalaciones y recursos del museo disponibles para la actividad me proporcionó un asidero material indispensable para empezar a darle forma a la idea. Así fue como, unos días más tarde, estuve en condiciones de responder a la propuesta inicial con los lineamientos para un encuentro entre público, arte contemporáneo belga y La importancia de ser Ernesto.

Visita 2: la muestra

Pero claro, todo esto sucedía antes de la apertura de la muestra. De modo que unas semanas más tarde, con “The importante of being…” ya inaugurada, volví al MACBA para entrar en contacto con las obras que debían ser parte fundamental de la actividad propuesta. La visita guiada llevada a cabo por Mercedes, en la que participé junto a varios visitantes del museo, se me reveló enseguida como indispensable para mis fines, por proporcionar información valiosa sobre los artistas, sugerir líneas de interpretación e instar permanentemente a la reflexión sobre lo que se ofrecía a nuestra percepción.

Se hizo patente entonces que algunos ejes que atraviesan la pieza teatral de Oscar Wilde la vinculaban con las propuestas estéticas y filosóficas de algunas de las obras. Uno de dichos ejes es el humor; en este sentido, reparé particularmente en “100 sexos de artistas”, de Jacques Charlier, por su aproximación lúdica a lo artístico, que se cruza con otro eje afín a la comedia de Wilde como es el de la identidad. En relación con esta última, la construcción de Charif Benhelima en base a polaroids borrosas también me resultó significativa, así como lo que sugiere con respecto a la relación entre identidad e imagen. La casa invertida de Pascale Marthine Tayou efectúa un cruce entre lo local y lo internacional o general que me interesó para considerar los sentidos en los que La importancia de ser Ernesto excede las particularidades de la coyuntura de época que presenta. Y el arco de fútbol con vitral de Wim Delvoye me devolvió a lo lúdico y humorístico, así como a las relaciones entre arte popular y arte “elevado” que de él pueden desprenderse y relacionarse con las alusiones a las cuestiones de clase social en Wilde.

Otras obras, más allá de la conexión particular con el texto en cuestión, me resultaron interesantes a partir de la reflexión sobre lo literario y lo dramático que vi en ellas.  Particularmente interesantes en este sentido fueron “Projet pour un texte”, de Marcel Broodthaers, los cilindros de Fred Eerdekens y los tubos fluorescentes de Michel Francois. El vínculo de la propuesta de Broodthaers con la escritura es evidente desde su título y lo que se muestra en la filmación, pero sugiere además la distancia irreductible entre lo que un autor se propone y lo que efectivamente puede plasmar. Los cilindros me parecieron la perfecta materialización del proceso por el cual la mirada del lector echa luz sobre la letra y genera sentido. Y la obra de Francois, a partir del comentario de la guía de la visita acerca de su realización in situ siguiendo un protocolo artístico, me hizo pensar en el texto teatral como protocolo de acciones a seguir y en cada representación del mismo como un producto único e irrepetible. Consideré entonces la posibilidad de incluir una referencia a ellas en la actividad, como iluminadoras con respecto a la elección de Wilde por la literatura y el teatro.

Visita 3: la acción diagonal

El sábado 15 de agosto tuve el gusto de recibir al grupo de personas interesado en participar de la actividad propuesta, que el museo denominó una “acción diagonal”. El nombre resultó muy apropiado dado lo tangencial del contacto entre un autor inglés del siglo XIX y practicantes del arte contemporáneo en Bélgica en el siglo XXI, y así empezamos por considerarlo a la luz de las palabras de Sara Alonso al respecto: “[la apropiación del título de Wilde] No es algo que radique en la relectura de esa obra, sino en usar el crucigrama que nos brinda de una época que, como parábola, intenta echar luz sobre el mundo en el que vivimos hoy, con toda la ironía, el sarcasmo y la cualidad juguetona presente en Wilde.”

Comenzamos entonces por la época en cuestión, la de Wilde; es decir, lo que en la historia de Inglaterra se da en llamar Era Victoriana. Mediante la proyección de algunas imágenes, invité a los asistentes a derivar algunos de los rasgos característicos de esa era; luego, a pensar cuáles serían rasgos característicos de nuestra era actual, y si podíamos hallar puntos de contacto entre ambas. En un intento de ir de lo general a lo particular, me detuve a continuación en la figura de Oscar Wilde, intentando reconstruirla con ayuda de lo que los presentes pudieran conocer de su vida y de su obra, para pasar entonces a La importancia de ser Ernesto. A través de un fragmento del primer acto, leído dramáticamente por dos participantes de la actividad, y otro del tercer acto, que vimos en la encantadora versión fílmica de 1952 dirigida por Anthony Asquith, recortamos algunas de las serias cuestiones que la obra ilustra – lo lábil de la identidad, la necesidad de mantener las apariencias, los modos en que lo económico puede determinar la vida, entre otras –, reparando a la vez en el tono irónico y juguetón con que lo hace.

Con todos estos aspectos en mente, llegó el momento de considerar el contacto con la muestra. Seguimos entonces la transformación que convirtió el título de la obra de Wilde en el de la exposición: el paso de una afirmación frívola (“La importancia de ser Ernesto”) a una seria (“La importancia de ser serio”, gracias a la homofonía entre el nombre “Ernest” y el adjetivo “earnest”), propuesto por Wilde, que a su vez se convierte en una afirmación filosóficamente densa mediante la mera omisión de la palabra final (“La importancia de ser”) para luego ser transformada en una afirmación incompleta que interpela al público de la muestra gracias a los puntos suspensivos (“La importancia de ser…” ¿De ser qué? ¿Qué es importante ser, hoy en día?, intentamos preguntarnos). Nuevamente mediante imágenes, propuse la selección de obras que se mencionan en el apartado anterior de este texto, tanto en función de los aspectos relevantes también allí mencionados con respecto a la obra de Wilde como a la escritura y al teatro en general. Los cilindros de Eerdekens fueron especialmente fructíferos para el debate de los asistentes.

Visita 4: conclusiones

Una semana después de la actividad, volví a encontrarme con las chicas en las oficinas del museo: esta vez, con Pía y Mariana Rodríguez Iglesias. La conversación comenzó con un pequeño balance, tanto por parte mía como de ellas, sobre la acción diagonal (a modo de conclusión: quedamos satisfechas, aunque siempre hay margen para mejorar, por supuesto), y devino después en un diálogo bien interesante sobre la muestra en general y otros aspectos relacionados con llevar a cabo acciones educativas vinculadas con el arte. En ese sentido, nuestra charla en esa ocasión funcionó como un cierre, y a la vez una apertura hacia nuevas actividades que el contacto entre nosotras puede generar. Me fui muy agradecida por la oportunidad ofrecida, y contando con más visitas al MACBA en el futuro.


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