Rincones del museo

Primera entrega de “Rincones del museo”. Hoy: Talleres móviles.

Por Natalia Zayat.

 

Dentro de las salas del museo nos encontramos con un pedacito de taller para compartir, rodeados de las obras que nos inspiran y dan lugar a trabajar junto a ellas.
Uno de ellos se encontraba en la exposición de fotografías “Cruz-Diez en blanco y negro”, ubicado al lado de los retratos que él realizó de sus amigos artistas, donde les ofrecimos a los visitantes que realizaran su propia experiencia de retrato y muchas veces, si estaban acompañados, jugaran a ser dibujante y retratado.

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Esta  experiencia  nos sugiere un espacio de producción en el museo llevando a cabo una propuesta participativa que nos da otra forma de conocer las exhibiciones. ¿Cuál podrá ser la experiencia que devela el taller?

Podríamos acompañar esta respuesta con la mirada del autor Jacques Ranciére y sus búsquedas emancipadoras en el campo del arte y la educación. El espectador/alumno tiene su capacidad individual de observar, relacionar conocimiento e interpretarlo. Y su dificultad está en el vínculo que habilita a la desigualdad de inteligencias: entre maestro y alumno, obra de arte y espectador. Aquellos vínculos que se construyen a partir del saber de uno por sobre el otro. El principal enemigo de la emancipación es todo lo que se entiende por ignorancia. Ranciére lo define como la herramienta que genera la brecha entre los dos roles que construyen un aprendizaje. Esto hace que se jerarquice el saber, transformándolo en un saber ignorante ¿Es acaso el conocimiento el recurso de unos pocos?

Dado que nuestro enfoque tiene que ver con la educación dentro del espacio del museo, adaptaremos esa pregunta desde nuestro punto de vista: ¿Cómo podemos construir  un espacio donde ambas inteligencias puedan crear algo nuevo?
“Los espectadores ven, sienten y comprenden algo en la medida en que comprenden su propio poema, tal como lo hacen a su manera actores dramaturgos, directores teatrales, bailarines o performistas”1.

En el caso de los talleres que mencionamos, se trata actividades que surgen con la intención de crear una mirada distinta de la exposición, en cuanto al arte y su pluralidad reflejada en el público que participe de ellos. Estamos de acuerdo con que el aprendizaje se brinda a partir de la experiencia y de entender de que todos podemos brindar un conocimiento nuevo: nuestro propio poema.

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1.  Jacques Ranciére ,“El espectador emancipado”, pág 20.



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