Exploradores

Por Micaela Jarast

Todos los miércoles las educadoras se preparan para hacer un recorrido por el museo con grupos escolares. La propuesta educativa del museo pone su foco en la voz de los participantes. El nombre lo evidencia: recorrido dialogado. Tradicionalmente este sistema se conoce como visita guiada. La diferencia clave radica en la participación y el diálogo con el público.
El educador media entre las obras y el público, haciendo circular en ese triángulo, la transmisión del contenido de las exhibiciones. Esta dinámica difiere de lo que sería una transmisión lineal dirigida a un oyente pasivo.
Este sistema que estimula la función de observar del espectador, y que se apropia de sus aportes y reflexiones para nutrir el contenido de la visita y la experiencia en el museo, exige al educador la aptitud de ser receptivo hacia los participantes del recorrido, esencialmente si se trata de un grupo escolar.

La mañana de un miércoles llegó al museo un grupo de chicos de séptimo grado que emanaba una energía fuera de lo común. No conocían el museo y entraron en él como si estuvieran descubriendo una tierra desconocida, se desplazaban por la sala llevados por un espíritu explorador y ágil que los impulsaba a relacionar unas obras con otras.

cruziezz

El educador tiene la función de dar a elegir a los grupos escolares qué exposición quieren recorrer. En esta oportunidad, la escuela eligió dedicar toda su estadía en el museo a la exposición de fotografía de Carlos Cruz-Diez. Esta era la primera vez que esto sucedía, y para nosotras las educadoras, resultó un desafío, por todos los condimentos que iban a componer este recorrido.

Dimos una cálida bienvenida, para tender el puente de confianza necesario para llegar adelante una visita consistente y dialogada, y una introducción señalando aspectos centrales de la composición de la muestra. Al instante el grupo empezó a lanzar observaciones que habían captado de las obras cuando ingresaron a las salas. Entre todos comentaron que había distintas intenciones detrás de cada fotografía. Un niño señaló que la imagen de La Estatua de la Libertad estaba en el límite que distingue lo abstracto de lo figurativo. Él veía claramente que la figura retratada era la conocida Estatua de la Libertad, y simultáneamente podía olvidarse de ella y ver únicamente formas geométricas distribuidas en el espacio. Este análisis del niño nos dio pie a profundizar en la observación sobre el valor estético o documental en las fotografías.

Estatua-Libertad-Unidos-Archivo-Nacional_NACIMA20140520_0114_3

Como era previsto, pusimos en marcha una actividad lúdica para abordar el tema del punto de vista y el encuadre. Pedimos dos voluntarios, uno que representara a la Estatua de la Libertad, y otro que representara la postura corporal del fotógrafo. Los chicos se rieron contemplando la performance de sus compañeros.

El espíritu explorador de los chicos, y la mediación receptiva y conductora de las educadoras, guiaron el recorrido. El equipo educativo cumplió su misión.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s